– ¿Qué haces?
– Vamos, ¿de verdad no crees que podamos arreglar lo nuestro?
– No tengo ninguna (1) ____ de que no.
– Pues yo creo que te equivocas. Sabes, a mí me costaría mucho renunciar a … a esta (2) __, al club, al gimnasio, las (3) _______…el descapotable.
– ¿Qué descapotable?
– El que tú me vas a comprar. En (4) ___.
– Vas a tener que buscarte a otro capullo que te pague los (5) ____.
– No, no hace falta, lo vas a hacer tú.
– ¿Ah, sí?
– Y además vamos a seguir estando casados. Así nadie se enterará que te estás tirando a la jueza que lleva el caso de tu padre.
– ¿De dónde has sacado semejante ocurrencia?
– Eres como un niño pequeño, Roberto, (6) _____. Pero yo te conozco muy bien y a mí no me puedes engañar. Además, te vas dejando el (7) ___ en cualquier parte.